Comunión íntima con Dios

Por Benito Chicharro - Devocional 18 de julio 2026.

Devocional de hoy

Comunión íntima Con Dios

La presencia de Dios: el lugar donde crecemos

En la presencia de Dios crecemos y hay plenitud de gozo y cuando nos vemos privados de esa condición por los pecados que nos asedian, debemos despojarnos de todo peso, despojarnos sí, pero siempre en comunión íntima con Dios.

Un corazón sincero delante del Señor

El Señor nos llama a la comunión íntima, no pueden haber doblez, falsedad, recovecos, hipocresía, tiene que ser un corazón sincero y tenemos que descubrir nuestro corazón y que El Señor sepa lo que hay en él.

Acceso al Lugar Santísimo por medio de Cristo

David se conformaba con estar en los atrios y estar allí era un lugar deleitoso para él, pero ahora nosotros, por medio de la sangre de Jesucristo, tenemos entrada hasta el lugar santísimo y estar en su misma presencia y es allí donde radica nuestra mayor comunión íntima con Dios.

Permanecer cerca de Dios

¿Cómo estás de cerca de Dios? Cuál es la distancia ¿Estás cercano? ¿Vives en ese lugar? Porque no es un lugar para entrar y salir, sino para vivir siempre en el espíritu, con un corazón sincero en plena certidumbre de fe.

La fe: indispensable para agradar a Dios

En muchos el corazón de incredulidad se manifiesta, empiezan descuidando la fe, de forma aparentemente inocente, pero el enemigo va tomando ventaja y nos va llevando a no confiar en los recursos divinos y empezamos mirar las cosas con los ojos naturales y no con los ojos de la fe. Y sabemos que sin fe es imposible agradar a Dios, Dios galardona y premia la búsqueda incesante del corazón que busca estar en Su presencia.

Una relación de amistad con el Señor

El Señor nos llama a una relación de amigos y no de siervos, siervos sí pero amigos. Un amigo íntimo es alguien que sabe que es leal, que es fiel y que no va usar lo que tu le compartes para exponerte, por eso Jesús nos llama amigos, porque todas las cosas nos las ha dado a conocer y Jesús ha querido compartir de Su naturaleza divina con nosotros.

La confianza fortalece la intimidad

Andar delante de Dios implica confianza, saber que a pesar de que estamos expuestos contamos con su beneplácito, porque estamos dispuestos a corregir lo que no está bien en nosotros. La intimidad se desarrolla en una atmósfera de confianza, si no hay confianza no hay intimidad.

Conocer el corazón de Dios

Cuando conocemos más y más el corazón de Dios nos vamos acercando más a Él, para disfrutar de su naturaleza bendita.

Apartarse para buscar a Dios

Para tener una comunión íntima con Dios hace falta apartarse, sin otro interés que abrirnos a Dios para recibir coordenadas, para que nos transmita Su voluntad perfecta y agradable, en ese lugar cerrado y secreto, allí es donde la presencia de Dios se siente de forma especial.

El valor del lugar secreto

Estar a solas con Dios, donde los ruidos de este mundo no nos va afectar porque estamos centrados en lo que verdaderamente es importante y de interés, en ese lugar es donde mejor se está.

Un anhelo ardiente por Su presencia

La comunión íntima con Dios siempre viene de un anhelo ardiente de un deseo profundo. Salmo 84:1-2 dice: “¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos! Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová; Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.”

La restauración de la comunión

Y David oraba pidiendo la restauración de su comunión con Dios, nuestra realidad sin Dios es amargura, quebranto, tristeza, dolor y gemido, no debemos perder esa comunión íntima con Dios. Él comparte sus secretos y da sus tesoros tan guardados a aquellos que viven en comunión íntima con él y que viven Su temor.

Santidad y temor de Dios

Debemos saber que sin temor, con pecado y sin vivir en santidad, es imposible tener comunión con El Señor, porque sin santidad nadie verá al Señor, se abre un gran abismo en nuestra relación con Dios por esos principios que no se cumplen en nuestra vida, porque, ¿qué comunión tiene la luz con las tinieblas? En el momento que empezamos a tener comunión con las tinieblas va ir en detrimento nuestra relación con Dios.

Vivir para Cristo sin componendas

Somos llamados a vivir para El Señor, si vivimos para él vivimos, no hay consideración ninguna, no está permitida la relación con el mundo, no hay componendas, compartimos a Cristo con los incrédulos es de vital importancia, hablarles del cielo y del infierno, que habrá un juicio y que todos vamos a comparecer delante de un tribunal, pero evita tener otro tipo de comunión.

Un cristiano no vive de apariencias, debemos de llamar a lo bueno bueno y a lo malo malo, que nuestro sí sea sí y nuestro no sea no, no hay otra manera.

Cuando estamos a cuentas estamos habilitados para estar en Su presencia, cuando hay cuentas pendientes hay distanciamiento y Dios se distancia también de nosotros.

El ejemplo de David

David era un hombre que amaba a Dios por encima de todas las cosas. Tuvo un desliz que fue reparado a través de la confesión y del arrepentimiento, esa actitud nos pone nuevamente en el camino y nos lleva a la comunión íntima con Dios.

La comunión no depende de asistir a la iglesia

El que tiene temor de Dios vive apartado del pecado, se santifica a través de la palabra y del espíritu, ir a la iglesia no garantiza que tenemos comunión con Dios.

Una presencia permanente

¿Cómo está tu comunión con El Señor? ¿Es superficial, ocasional, solo cuando vienes a la iglesia? Dios le dijo a Moisés: mi presencia irá contigo permanentemente y te daré descanso. La presencia de Dios en nosotros debe ser permanente y así podremos tener la comunión que Él desea, una comunión íntima.

El peligro del adulterio espiritual

Vivimos en un nivel de espiritualidad bajo, la iglesia está así por causa del adulterio espiritual, por causa que no tomarnos el tiempo para estar en el lugar santísimo, en la cámara de lo secreto con él, porque no escudriñamos las escrituras y porque no mantenemos viva la llama del amor al prójimo, la llama del amor al hermano y todo esto hace que vaya en detrimento la gloria de Dios en nuestras vidas, un cristiano sin la gloria de Dios es como un jardín sin flores.

Dar prioridad a la presencia de Dios

Subamos al monte de Dios, a tener comunión con Él, debemos dar una prioridad absoluta a la presencia de Dios en nuestras vidas.

El que tiene intimidad con Dios y vive cerca de Él, su vida trasciende, trasciende en su persona, en su familia, en la iglesia, se ve en los frutos, se ve en el testimonio y se ve en el servicio.

Llamado final

Comunión íntima con Dios. El Señor le dijo a Josué: esfuérzate y sé valiente. ¡VAMOS A ESFORZARNOS!