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Compromiso con Jesús
Por José Jesús García - Devocional 17 de marzo 2026.

Devocional de hoy
Compromiso con Jesús
Vivimos tiempos de pocos enlaces matrimoniales, pocas pareja dan el paso de casarse, comprometerse, tener hijos, y qué importante es tener un pacto, un acuerdo, un enlace. Un compromiso, es una promesa, una declaración de principios, una alianza y un pacto basado en la amistad y respeto, y si vivimos juntos como parejas debemos estar en orden.
Es una ley firme del Señor, y pregunto: si estás con una persona que amas, convives, compartes…. ¿por qué no te casas? Dios lo ordena.
Hacemos pactos y acuerdos para SIEMPRE, porque Dios hizo un pacto con nosotros para la eternidad, dio promesas con su pueblo y somos pueblo De Dios porque Él nos ha salvado, nos ha rescatado y redimido para ser injertados en su preciosa familia.
En momentos de grave necesidad me puse de rodillas y le dije al Señor, si tú me sacas de este pozo oscuro, te prometo servirte y seguirte para siempre, y Dios me sacó del lodo cenagosos y yo le sirvo cada día con todas mis fuerzas.
Pactos PERPETUOS, Para siempre
En este mundo el hombre y la mujer no se quieren atar a nada ni nadie, no se fían, no se complican. Una de las bases más importantes de un contrato es la LEALTAD, la FIDELIDAD, y es algo precioso que podamos ser fieles a nuestras esposas, esposos, hijos. Cuántos no son fieles a sus hijos ni se comprometen con ellos en cuidarlos, protegerlos, cubrirlos. Es porque los pactos que se firman hoy son si hay beneficios, y en el Señor los pactos son por el amor que todo lo puede y todo lo SUFRE.
El comprometido se convierte en una obligación, una responsabilidad, aunque el viento no sople a nuestro favor, aunque vengan malos momentos, ese compromiso y ese amor del Señor te ayuda a llegar hasta el fin fielmente.
Pero muchos se cansan porque viven por sentimientos, pero si está el amor De Dios entre las personas que se comprometen, Él te ayudará a cumplir ese pacto para siempre.
Dios nos dará la fuerza para cumplir esas promesas.
Amistades poderosas
La amistad de Jonatan y David es un ejemplo de verdadera amistad. Cuántas amistades se rompen por falta de fidelidad, sacrificio, el amor dispuesto y sacrificial. El Señor es nuestro mejor amigo, pero Dios también nos ha dado amigos cercanos que están en lo bueno y en lo malo.
Vivimos tiempos de mucha soledad y egoísmo, donde faltan verdaderos amigos que están siempre ahí dispuestos a ayudar, escuchar, socorrer, ir en respuesta.
Saúl, padre de Jonatan tenía envidia de David por su unción y respaldo del Señor, pero Jonatan era un buen amigo de David y conocía los malos pensamientos de su padre.
“Aconteció que cuando él hubo acabado de hablar con Saúl, el alma de Jonatán quedó ligada con la de David, y lo amó Jonatán como a sí mismo. “Y Saúl le tomó aquel día, y no le dejó volver a casa de su padre. E hicieron pacto Jonatán y David, porque él le amaba como a sí mismo. Y Jonatán se quitó el manto que llevaba, y se lo dio a David, y otras ropas suyas, hasta su espada, su arco y su talabarte.
1 Samuel 18:1
El amigo no ama por conveniencia.
Y sin embargo, vivimos en medio de un mundo egoísta donde nadie quiere sufrir por el amado, estar dispuestos a dar de lo suyo, de lo propio por el amigo. Cuántas parejas se han roto por no querer ceder el uno por el otro, perder incluso sus planes por el otro, su profesión, las metas personales pesan más que el amor, esos beneficios propios que nos hacen tomar esas decisiones egocéntricas, en vez de buscar lo que conviene a los dos.
Nuestro pacto con Dios
Cuántos han abandonado su pacto con Dios, su relación con el buen Pastor, por la rebeldía, por otros amores….. Y Dios quiere que seamos uno con El, que nos pongamos el yugo y nos sujetemos a su voluntad y digamos: ya no vivo yo mas Cristo vive en MI, soy un prisionero de Gracia porque he hecho un pacto de amor con Jesús, y el Señor puso su sello en mí, el Sello del Espíritu Santo.
Cumplir lo prometido
“Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos. Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello. Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.”
Mateo 5: 33
Que nuestro Sí sea Sí y no lo cambiemos, y nuestro No sea no y no mintamos, cumplamos lo que prometemos.
No prometamos lo que no podemos cumplir y no rompamos ese pacto de honestidad. Muchos por la mañana prometen, pero por la tarde si no satisface sus beneficios, dicen que no.
Así que Vuelve a renovar tu pacto con el Señor.
Dios no olvida su pacto
“No olvidaré mi pacto, Ni mudaré lo que ha salido de mis labios. Una vez he jurado por mi santidad, Y no mentiré a David. Su descendencia será para siempre, Y su trono como el sol delante de mí. Como la luna será firme para siempre, Y como un testigo fiel en el cielo. Selah”
Salmo 89:18
David había pecado gravemente, había roto el pacto, pero rápido se quebrantaba y volvía su corazón al Señor arrepentido.
Este mundo quiere romper pactos, traer soledad, y uno solo en el desierto es presa fácil, tiene pocas oportunidades y Dios quiere que vivamos unidos y en Pacto con El.
Oración final
Señor, nos has perdonado, nos diste el manto, la espada, nos ungiste, nos diste identidad y somos pueblo tuyo, hiciste el Pacto en la cruz, muriendo por nosotros, y hoy queremos renovar nuestro pacto contigo. Te pedimos perdón por alejarnos, por enfriarnos, pero hoy renovamos nuestro compromiso de servirte y amarte para siempre.

