Avanzando Sin Retroceder

Por Benito Chicharro - Devocional 04 de marzo 2025.

Devocional de hoy

Avanzando Sin Retroceder

“Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.”

Hebreos 10:39

Retroceder no es una opción

Retroceder no es una opción. Los que retroceden lo hacen para perdición. El pueblo de Israel salió de Egipto, pero muchos retrocedieron en su corazón por temor; sus cuerpos quedaron en el desierto sin alcanzar la promesa.

Como iglesia no podemos permitir que la pereza, el ocio o el conformismo se instalen en nuestra vida. Hemos sido llamados a avanzar, y eso implica compromiso. La formación del hombre interior es diaria: oración constante, búsqueda de la Palabra y renovación del espíritu de nuestra mente.

Cambiar la mentalidad para avanzar

¿Cuál es nuestro esquema mental? Israel salió de Egipto, pero Egipto no salió de su mente. Pensaban como esclavos y añoraban lo pasado. Cuando vieron venir al ejército de Faraón, temieron. Pero allí estaba Dios, implicado en el progreso de Su pueblo. Él nunca da la espalda a lo que promete. Si Él ha prometido, fiel es quien prometió.

Dios abrió el mar, dio agua de la roca, envió maná y codornices. El camino fue difícil, estrecho y lleno de obstáculos, pero Él estuvo implicado hasta llevarlos a la tierra prometida. Así también en nuestra vida: avanzamos por fe, enfrentando pruebas con la ayuda de Dios.

La confianza: clave del progreso

El gran enemigo del avance es la pérdida de la confianza. La confianza tiene gran galardón. Moisés renunció a privilegios y bienestar porque tenía puesta la mirada en la recompensa. Decidió correctamente porque confió. Cuando se pierde la confianza, el siguiente paso es hacia atrás. Pedro caminó sobre las aguas, pero cuando dudó comenzó a hundirse. Lo que hiere el corazón de Dios es nuestra incredulidad.

No podemos vivir atrapados en la nostalgia ni en las heridas del pasado. Debemos seguir adelante, confiando en Aquel que murió y resucitó por nosotros. Él es inmutable, y también lo son Sus promesas.

Fe, paciencia y constancia

“Porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.”

Hebreos 10:36

La fe y la paciencia son necesarias para obtener las promesas. La impaciencia produce retroceso. Dios responde en Su tiempo. No debemos dejar de orar porque la respuesta tarde, ni cerrar la Biblia porque un día no sintamos inspiración. La constancia forma nuestro carácter.

Firmes en la obra del Señor

A veces el avance se detiene por la crítica, la indiferencia o el rechazo. El amor puede enfriarse cuando no somos correspondidos. Pero la Palabra dice:

“Estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.” (Primera Epístola a los Corintios 15:58)

Nuestro trabajo en el Señor no es en vano. Dios no es injusto para olvidar el amor que hemos mostrado.

Perseverar hasta el final

Nuestro deseo debe ser: pelear la buena batalla, acabar la carrera y guardar la fe. No importa la recompensa del hombre; buscamos la gloria que viene de Dios.

Sigamos avanzando, firmes y constantes, con fe y paciencia, sabiendo que nuestro trabajo en el Señor nunca será en vano.

Oración

Señor, ayúdanos a seguir adelante, a nunca retroceder, a no mirar atrás sino aumenta nuestra fe para poder avanzar en tus caminos. Muéstranos tus sendas y andaremos en ellas.