Antes y Ahora en Cristo

Por Ramón Ubillos - Devocional 24 de diciembre 2025.

Devocional de hoy

Antes y Ahora en Cristo

Acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.

Efesios 2: 11-13

Muchos dicen: antes estaba alejado de las promesas De Dios, siendo ignorante de la gracia De Dios para mi vida, pero ahora no puedo vivir sin saber qué promesas tiene Dios para cumplir en mi vida.
Antes, no sabía pero ahora sé, antes estaba muerto pero ahora vivo.

Disfrutar hoy la vida en Dios

No hay que esperar a morir para disfrutar de las bendiciones De Dios, HOY podemos andar en la dignidad que tienen los hijos De Dios, podemos entrar en el Hogar del Trono de la Gracia De Dios.
Qué bueno es tener un antes y un hoy, y no un hoy y un quizás mañana. Hay reconciliación con el Señor y sus bendiciones son para sus hijos, somos hechura De Dios con el propósito de tener comunión Él. Qué desgracia es vivir sin el Señor. No vivamos esperando las bendiciones del Señor, sino disfrutemos su presencia, su Gracia, su Bondad, su Amor, su Respuesta.

Porque éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros. 4 Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor 5 nos salvó, por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo…..

Tito 3: 1-5

De una vida sin rumbo a un propósito claro

Antes éramos insensatos, no sabíamos a dónde nos dirigíamos, vivíamos sin sentido, y ahora tenemos un propósito claro en nosotros.
Éramos rebeldes, Y ahora estamos sujetos a la Autoridad De Dios.
Vivíamos esclavos, y Jesús nos liberó.
Vivíamos con malicia, con envidias….. y ahora están en nosotros los frutos del Espíritu Santo.

Estábamos perdidos y Jesús nos encontró, vivíamos en Egipto y el Señor nos libertó, y llegamos al imposible Mar Rojo y el Señor con su vara de mando, abrió las aguas para caminar en seco. Éramos esclavos de concupiscencias, vicios feos que traen destrucción, pero Jesús nos limpió del pecado y puso vestiduras santas, purificadas.

Una nueva manera de pensar y vivir

Vivíamos en malicia, maquinando el mal a otros, personas que sólo buscan el mal de otros, y Jesús fue cambiando nuestra manera de pensar, positivamente hacia los demás, pensando en lo bueno, en bendecir.
Nos atrapaba la envidia, una herramienta del enemigo que nos dice que no tenemos nada y los demás si, que no valemos nada y los demás sí. Ahora podemos decir que somos agraciados porque tenemos la Gracia De Dios, Él cubre todo en mí, me completa, nos hizo hermosos, y nos lleva al agradecimiento por tantas maravillas que Dios hizo en nuestras vidas. Ocupemos nuestro lugar no el de otros, vivamos nuestra propia vida y no la de los demás.

Del aborrecimiento al amor

Antes aborrecíamos, ahora amamos, un fruto que sólo lo da el Señor. Sin el Señor, la gente nos molesta, no existe buena convivencia, queremos estar solos, pero en el Señor queremos formar parte de esa familia Gloriosa del Padre Eterno.

Muchos esperan a que muera un familiar para disfrutar de su herencia. Sin embargo, Jesús ya murió por nosotros y podemos disfrutar de Su Herencia, Su presencia, Su Amor, su Perdón.

Despojándonos del viejo hombre

Dejemos atrás la vana manera de vivir. Si una rueda del coche reventó, tenemos que cambiarla, para qué guardarla. Despojaos del viejo hombre, de la vieja manera de caminar. Del miedo al castigo, viviendo en angustia. Cuando conoces a Dios, al Dios de amor, que no reprocha, no acusa, no tiene un dedo acusador sino perdonador y misericordia.
Dejando la mentira y viviendo en la Verdad, siendo sinceros, honestos, revestidos de esa nueva persona que Dios nos da.

De los problemas a las soluciones

Qué diferente es tener soluciones, que tener problemas, compartir que necesitar recibir, qué diferente es poder dar consejos sabios, que vivir perdido necesitando consejos, qué diferente tener preguntas que tener respuestas.
Si tienes solución para el problema de otros, es porque ya tienes tu problema resuelto.

Jesús: la solución inmediata

Hubo un paralítico cerca del Estanque de Betesda esperando y esperando su milagro, porque siempre llegaban otros más rápidos, se le adelantaban. Jesús Su Esperanza, le sanó y ya no hubo necesidad de esperar más, en El encontró la solución Inmediata para su vida. En El encontramos la Sustancia de la Vida.

Decisión final: no volver atrás

Cuando el Pueblo de Israel llegó al Río Jordán y los espías vinieron diciendo que había gigantes que vencer para entrar en la Tierra prometida, la mayoría del pueblo dijo de volver a Egipto.
Hoy digamos juntos: ¡¡¡Yo y mi casa Nunca vamos a volver atrás a Egipto, sino serviremos al SEÑOR!!!